Castillos en el aire de White Hart Lane

Written by Liga Futbol on 16 Septiembre 2008 – 12:08 -

pavlyuchenko_tot-vilAlgo menos de un año ha durado ese sentimiento de esperanza que Juande Ramos llevó consigo al norte de Londres. Y es que la ilusión que el manchego devolvió a la grada de The Lane, reforzada tras el triunfo en aquella Carling Cup ante el Chelsea, parece como si se hubiera terminado de diluir completamente anoche, con la victoria del Aston Villa en la propia cancha del Tottenham por 1-2.

Con esta derrota, los Spurs caen al último lugar de la clasificación y certifican su peor arranque liguero en los últimos 34 años, que se dice pronto. Los Modric, Dos Santos, Bentley y, por último, Pavlyuchenko, sólo han sido capaces de obtener un punto en los cuatro partidos que se llevan disputados desde que comenzó la presente edición de la Premier League.

Lo peor de todo es que ya no hay ningún Berbatov salvador que saque las castañas del fuego cada dos por tres, ni un Robbie Keane luchador que imprima el carácter necesario a un equipo falto de un líder en el campo. Todo lo contrario que sus oponentes en el día de ayer; un Villa bien armado y que mejora con el paso de los años, incorporando nuevas caras y trayendo talento a una escuadra que gira en torno a uno de esos grandes capitanes insustituibles: Gareth Barry.

Los blanquinegros, por su parte, se presentan como la antítesis de los de Martin O’Neill. No cuentan con ese cabecilla en el centro del campo, si bien tienen a un Luka Modric que parece que tardará en adaptarse al fútbol británico. Además, el verano de los londinenses ha girado en torno a la vente del atacante búlgaro al Manchester United, hecho que unido a la lentitud y a la falta de decisión de la directiva a la hora de poner encima de la mesa la pasta que le prometieron a Juande han terminado por formar un conjunto bastante mediocre y que parece haber empeorado, en vez de haber dado ese salto de calidad que la gerencia del club prometió a sus fieles aficionados. Sin ir más lejos, las ventas de dos de los buques insignias de los Lilywhites (Berbatov y Keane, ambos delanteros) han sido compensadas con la compra del ruso que, después de llevar varios años maravillando en el frío, asume el reto de la Premiership, además de la cesión de Frazier Campbell por parte de los red devils.

Ni Villa, ni Arshavin, ni Silva, ni ninguno de tantos otros nombres que se barajaron. Las promesas de los dirigentes han caído en saco roto y ese gran equipo que pretendían construir ha acabado siendo una mezcla entre jóvenes que necesitan tiempo y jugadores de segundo nivel por los que el técnico español no se deshacía en elogios hasta hace no mucho -léase Darren Bent-, a excepción de Lennon, Jenas, Woodgate y alguno que otro más.

Y otra vez, a las primeras de cambio, el Tottenham se encuentra en una situación similar. Con la maleta cargada de expectativas pero vacía de planes y propósitos medianamente serios. Último en la tabla y con una hinchada inquieta que no tardará en perder los papeles de seguir la situación tal y cómo está. Todavía no es un rumor, ni siquiera un susurro, pero en Haringey ya circula sigilosamente esa voz que pide que rueden las cabezas.

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Petrodólares, otra vez

Written by Liga Futbol on 4 Septiembre 2008 – 5:21 -

city_abudhabiunitedLos famosos 42 millones de euros por Robinho, en efectivo, a las 22.30h de la noche del lunes, se convirtieron en la carta de presentación del Abu Dhabi United Group -desde hace unos días nuevo y principal inversor del Manchester City- al mundo del fútbol europeo. Cuando todos esperaban la venta del brasileño al Chelsea, los accionistas árabes aprovecharon la delicada situación en la que se encontraba la relación entre el Real Madrid y el jugador para sorprendernos con la noticia menos esperada.

Ahí no acabó la cosa. Pocas horas después, conocimos lo que Sulaiman al-Fahim y compañía se traían entre manos. Al parecer, a su llegada a Manchester, le ordenaron al técnico de los Citizens, Mark Hughes, que elaborara una lista con los mejores jugadores del mundo, y que ellos se encargarían de contratarlos lo antes posible. El ex del Barcelona no tardó en dar respuesta y les dio los siguientes nombres: Cristiano Ronaldo, David Villa, Dimitar Berbatov, Sergio Agüero, Carlos Tévez, Robinho, Ruud Van Nistelrooy y Mario Gómez. Los árabes, en un último esfuerzo por armar el equipo de ensueño que todavía siguen buscando, lanzaron ofertas por cada uno de ellos, aunque el poco tiempo que restaba para el cierre oficial del mercado jugó en su contra y sólo pudieron hacerse con los servicios del ex del Santos.

A partir de ahí, y como no podía ser de otra forma, numerosos rumores llenaron páginas de periódicos y horas de tertulias radiofónicas. Primero, se supo acerca de la suculenta propuesta que los celestes pretenden hacer el próximo invierno a sus rivales del Manchester United por Cristiano Ronaldo: 170 millones de euros, nada más y nada menos. Posteriormente, salió a la luz una supuesta noticia que indicaba que la nueva directiva del City tiró la casa por la ventana y ofreció un cheque en blanco al Real Madrid para la contratación de ‘Van Gol’.

Claro está, poco han tardado en relacionar al nuevo multimillonario que invade el fútbol británico con el más conocido de todos los que anteriormente lo intentaron: Roman Abramovich. Al igual que el ruso hizo en su momento, al-Fahim pretende construir un equipo a golpe de talonario, pasando por alto todas las cuestiones que apelan a la unión de un vestuario y haciendo oídos sordos a esas voces que aconsejan no juntar más de un gallo (dos, como mucho, siempre que se lleven a las mil maravillas) en un gallinero.

Pues no, parece ser que no hay manera. Otro rico demasiado aburrido ha decidido entretenerse con el deporte rey, comprando un club histórico, jugando con él y con todos los sentimientos arraigados a sus colores, como si la vida se tratase de un simple simulador de ordenador o del más adictivo videojuego.

Lo peor de todo esto podría ser la mezcla explosiva entre ambiciones y fortunas ilimitadas. Los precedentes no auguran nada bueno para el conjunto del oeste de Inglaterra. Hemos sido testigos durante años de cómo la codicia del del “petrodólar” se convertía temporada tras temporada en un nuevo fracaso. Eso sí, hay que tener en mente una clara diferencia existente entre lo que lleva viviendo el Chelsea desde el 2003 y lo que los sky blues sufrirán a partir de ahora: los de Stamford Bridge son, histórica y esencialmente hablando, una escuadra perdedora, cosa que, por muchos millones que se le inyecten a la cuenta bancaria, es muy difícil de cambiar. El City, en cambio, aunque no sea poseedor de multitud de títulos en sus vitrinas, no cuenta con esa fatal característica, aunque algunos no opinen lo mismo.

Esta es, a mi modo de entender, la principal desigualdad entre ambas realidades. Por eso mismo, al proyecto de al-Fahim le auguro un futuro, no mejor, sino distinto al de los blues, sin olvidar el riesgo que supone el tener en el mismo tablero a tantos reyes y tan pocos peones. De todas formas, ya saben ustedes de qué va esto. El fútbol es fútbol y el tiempo pone a cada uno en su sitio. Que así sea.

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