El día 26 de octubre de 1863, en la Taberna Freemanson’s de Londres, doce ingleses se reunieron y cambiaron la historia del ser humano para siempre. Había nacido un deporte que cambiaría el curso de la historia. Había sido creada la expresión artística que más pasiones y sentimientos levantaría entre los hombres.

Casi un siglo después, en 1974, en el Estadio Olímpico de Münich, Johann Cruyff creó el ‘Fútbol Moderno’, dando así paso a una nueva época de innovación y cambios, en la que la esencia de este deporte sería trastocada para llevarlo a la más completa evolución.

Yo, al igual que otros tantos, he crecido en una generación impulsada por ese cambio que generó el ‘14′ holandés. Una generación que, más allá del negocio en el que se ha convertido el balompié, se centra en esa citada esencia, que cada fin de semana se reune en una cancha.

En un estadio, lleno de sentimiento, de miradas.

Once contra once…

El ser humano, cara a cara… consigo mismo.